19 de septiembre de 2025 // Cuando se alinean intereses de dos o más clases sociales, la interpretación de las cosas por venir no es un asunto de ciencias económicas sino de ciencias sociales explicando el comportamiento psicológico de los actores económicos y su efecto negativo o positivo en las variables de la economía real.// Especiales de Fin de Semana para el Portal InfoRico, periodismo literario para pensar la realidad//.
Acaso la eventual necesidad de correr al Presidente y nombrar a la VicePresidenta no sea un asunto constitucional sino sobre todo político. Pero la decisión intersectoral de evitar el juicio político respondería a la necesidad cultural de la oposición de no inventar un Mártir. Tiene que terminar lo que empezó, salir del laberinto en el que solito se metió, mas no sea a fuerza de dolarización: una apuesta que seguiría fundiendo empresas pero que sería infalible en el corto plazo, porque sostendría su único argumento propagandístico: la inflación.
De lo contrario, el tercer año de gestión libertaria va a ser inflacionario, por la actualización de los precios pisados por la intervención estatal. Y de acá al año 27 los precios de la economía argentina tendrán que nivelarse con los precios en dólares, que están por las nubes. Todo lo cual hará del cuarto año de mandato mileísta una situación todavía más difícil de cara a las elecciones presidenciales. Llegados a ese punto no hay asesor en comunicación que te salve.

Para el país lo mejor es que Milei termine su mandato. Como hubiera sido mejor que Macri reeligiera y le explotaran a él los vencimientos de deuda 2021-2022 con más de 30 mil millones de dólares prestados por orden de Donald Trump. Que la gente se saque las dudas, para bien y para mal, de lo que cada propuesta tiene para dar.
Por eso la dimisión coactiva del cargo no es un mal negocio individual para Milei, es el mejor de los males. En última instancia, Javier, martirizarte y culpabilizar es lo que mejor sabés hacer. Dios quiera que no sea lo único.
Posdata al 27 de septiembre25 = La propaganda libertaria tendrá que hacer creer a la clase media argentina que conviene avanzar con Milei a cualquier costo. Y que es Kuka todo aquel que, por el contrario, diga “Basta Milei, hasta acá llegaste, lo que hiciste ya lo vimos varias veces y para peor esto huele a fachismo económico”. Para Kicillof, en cambio, el desafío de su política cultural es matar simbólicamente a la madre y convertirse en el conductor, entrando, tal vez, en una dura pero necesaria contienda con el Gringo Schiaretti.//
Por Kevin Morawicki, extraído de “Diarios de una generación nacida en la guerra”, disponible en InfoRico.