La defensa que ciertos sectores del proletariado hacen de la intervención estatal en el mercado de cambios, pieza maestra de la fiesta financiera para unos pocos. Defender lo indefendible desde el punto de vista conceptual no sería lo inexplicable, sino defender intereses de un sector pudiente del que nunca formarás parte. Paradojas de la cultura política actual: la acción ideológica por sobre toda diferencia social.// Por Federico Gonzalez Arñuk y Kevin Morawicki, Especiales de fin de semana para el Portal InfoRico: periodismo de interpretación para amantes del librepensamiento.
HAY DOS RÉCORDS MUNDIALES que oculta el Presidente y su Sistema Privado de Propaganda Estatal, y que son celosamente custodiados por buena parte del lumpen proletariado argentino. La peor recesión económica del mundo en el año 2024, y la máxima rentabilidad financiera mundial de los bonos públicos de nuestro país, con respaldo ideológico del Gobierno y financiación del pueblo argentino, Salud.
El frenesí que viven los beneficiarios de esos planes estatales es entendible y hasta admirable desde el punto de vista individual (quién pudiera, del verbo “poder”, hacer dinero fácil y legal).

Te felicito. Cómo quisiera vivir bien sin trabajar. Etcétera.
Pero persiste un misterio en las tinieblas culturales de la República Argentina. Por ahora inexplicable. Se entiende la esperanza, se entiende la ideología, se entiende la adhesión a una serie de creencias, se entiende la culpa de los gobiernos anteriores. Lo que hasta ahora nadie ha podido explicar, callejera o académicamente, es otra cosa. Que los perjudicados por el aumento de la desigualdad (laburantes) defiendan negocios ajenos financiados con “la propia”.
El frenesí que viven los beneficiarios de esos planes estatales (emprendedores y/o empresarios) es entendible y hasta admirable desde el punto de vista individual (quién pudiera, del verbo “poder”, hacer dinero fácil y legal).
O sea digamos: los que ya tenían ahorros legales en dólares los duplicaron o triplicaron sin laburar; y los que tenían plata negra también, después de poder blanquearla por orden del Presidente.
Perfecto.
Se entiende que defiendan un endeudamiento feroz del país en moneda extranjera para intervenir el mercado de cambio, porque es la forma de sostener el récord mundial de rentabilidad financiera en dólares. Por la sencilla razón de que la están disfrutando. Tiene sentido.
Te felicito. Quién pudiera vivir bien sin trabajar. Etcétera.
Pero persiste un misterio en las tinieblas culturales de la República Argentina. Por ahora inexplicable. Se entiende la esperanza, se entiende la ideología, se entiende la adhesión a una serie de creencias, se entiende la culpa de los gobiernos anteriores.
Lo que hasta ahora nadie ha podido explicar, callejera o académicamente, es otra cosa. Que los perjudicados por el aumento de la desigualdad (laburantes) defiendan negocios ajenos financiados con “la propia”. ¿No es un poco más raro? Gastan tiempo y esfuerzo para negar la intervención gubernamental en el mercado de cambios. Los más ricos gambetean la recesión récord y hasta se enriquecen, y los trabajadores están más pobres que antes. Al tiempo que la desocupación no para de crecer.
Esta gran joda libertaria es percibida por los más jóvenes que, en vez de trabajar y seguir siendo pobres, me meto en los curros financieros y la promesa de comprarme pronto un BMW. Caldo de cultivo para la adicción juvenil a las apuestas on line.
Conclusión: El ejército de reserva custodia gratis la policía del pensamiento libertario.
Viejo apotegma: fíjate de qué lado de la mecha te encontrás.-
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