OJALÁ QUE PUEDAS SER PAPÁ. Carta abierta al Presidente Electo de la República Argentina, Javier Milei.

Sé que vos sabés, Javier, que se escuchan chumbos en la frontera entre lo que fue y lo que pronto será. Ojalá sean tiros de justicia en el juego sagrado de la Ley. Y no sean lo que parece: disparos de fuego primitivo en la algarabía de un incipiente olor a sangre.

Harás lo que tengas que hacer, Javier. Es tu momento. Dios te dé la sabiduría para evitar una venganza que no existe. Y que no puede existir nunca más. Ojalá tu alma callejera, que valoro más que tus condecoraciones académicas, te eleve por encima de una grave tentación: el goce de la provocación.

Porque ahora sos el Padre. Paradojas de tu vida actual. No de un modo figurativo sino simbólico. Tener el poder de decidir y estar obligado a decidir. Como decide un padre ante cada paso de su hijo asumiendo las consecuencias: peor que equivocarse es no ejercer el poder que su función establece. Es el dramatismo neurótico de los efectos de lo que hace o deja de hacer. Difícil ser papá, Javier, y más difícil es debutar como padre de millones de argentinos.

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Que la manía de tu gran corazón de León no se coma a los pobres corazones chiquititos. Porque ahora tu palabra llega a la acción directamente. Ahora tu palabra es política. No es como antes, cuando dabas la “Batalla Cultural”, ese libro que le prologaste a Laje. La batalla cultural en los libros, en los programas de radio, en los paneles de televisión inciden en la cosmovisión de las nuevas generaciones. Comprenderás entonces que ha cambiado el contexto en el que combatías el canibalismo quieréndote comer al canibal.

Ahora las balas son de verdad. Ahora sos el jefe político de la República Argentina. Ojalá no tires a matar. Ojalá no agites el fuego de la conflictividad social. Ojalá no hagas alarde de padre severo que saca buenos a sus hijos azotándolos. Es mentira, Javier. Eso no funciona. Si no hay amor que exceda lo que te pasa a vos, no hay paternidad. Es regocijo narcisista para tu propio consumo. Y eso dura poco, como los narcóticos. En cambio, si lográs ser padre, Javier, durarás para siempre.

Kevin Morawicki / Garuhapé-Misiones-Arg // 20 de noviembre de 2023

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