CFK saca del país a su hija para recién entonces cantar quiero retruco. Sus contrincantes aceptan y cantan quiero vale cuatro. Por Kevin Morawicki y Gregorio San Epitafio, especial para el Portal InfoRico: periodismo sin tiempo//.
(Originalmente publicado el 8 de diciembre de 2019 en Facebook INC. // Posdata al 6 de abril de 2026)
La jugada maestra en el tablero político de la Argentina del año 19 no fue su propio desplazamiento hacia un segundo lugar, por parte de la principal opositora. Tampoco fue el hecho de que ese desplazamiento le permitiera controlar el Parlamento. La jugada maestra fue haber sacado del país a su nena antes de que la encarcelaran. La maniobra judicial ya estaba redactada y estuvo a centímetros de ejecutarse. Si el CEO de la Multinacional Techint fue liberado de todo cargo por no ser responsable de saber que sus compañeros de directorio coimeaban; y si el vicepresidente de las Empresas Macri (Mauricio) también fue sobreseído porque, según él, el único delincuente era su padre Franco Macri, entonces encanarla a Florencia Kirchner por los delitos de sus padres era la jugada de desestabilización final. El hecho de que sea injusto y de que la maniobra estuviera fuera de todo código (meterse con la familia) hubiese sido letal. El exceso del agrio odio judicial de Bonadio hubiera producido tanto odio que hubiera afectado la salud de cualquier madre, y encima viuda. Es entonces que, con los fueros cubanos de Florencia Kirchner, Cristina Fernández pudo efectivizar cada una de las mil piezas del mecanismo de ingeniería política que pergeñó en los años de la amarilla evanescencia macrista. Cuando finalmente pudo declarar públicamente en los estrados judiciales y transmitir en vivo su palabra a la ciudadanía, Cristina cantó quiero retruco. Lejos de replantear la estrategia, sus contrincantes aceptaron la declaración de guerra y al día de hoy no está descartado que canten, ellos mismos, quiero vale cuatro.

Pd. al 6 de abril de 2026: ¿Se imaginan ustedes qué distinto que sería hoy Argentina si no hubiese existido la genialidad táctica de CFK? Accediendo a la reelección, Macri hubiera terminado lo que estaba tratando de hacer y a la gente ya no le quedarían dudas de ese fracaso. Impensado fracaso en el frente financiero, aquel en el que supuestamente eran los mejores. Caputo (el actual Ministro de Economía libertario) era «El Messi» de las finanzas, ¿se acuerdan? El salvataje del FMI para Argentina fue el más impresionante de la historia, y los vencimientos eran impagables: 19 mil millones de dólares en 2020, 21 mil millones en 2021, y 30 mil millones de dólares antes y después, además las deudas con otros organismos internacionales y no sólo eso, también la deuda con los bonistas (la fiesta financiera que se estrelló contra las súplicas de salvataje al FMI).
La gente recordaría ese fracaso completo, no el fracaso a medias que el marketing de Marcos Peña logró remontar, junto a la voluntad de fierro de Mauricio después de la paliza de las PASO y una muy respetable salida del baile para entrar en una derrota moderada.
En cambio ahora la gente ya no recuerda al Kirchnerismo histórico, 2003-2015, se acuerda del «kirchnerismo de los Fernández» , un mediocre gobierno en el que los socios fundadores dejaron de hablarse, como dos infantes.
El ardid electoral de CFK formando Unidad Ciudadana por fuera del PJ, acordando con Alberto Fernández que a su vez acordaba con Massa, sólo demoró algo que le hubiese sido mejor no atrasar, eventualmente quedar presa domiciliaria 4 años antes, y llegar aireada como cerebro político al 2023 acompañando el recambio generacional. Y ahí sí, eventualmente, recibir justicia verdadera: o juzgamos a todos en todas las provincias, o nada, porque además el cerebro de la organización (Néstor) había muerto.
Para subsanar los excesos después de haberlos reconocido (volver mejores pero de verdad), y convencer cien por ciento de los aciertos innegables de Néstor, había que ganar con algo nuevo, algo mejorado, no empeorarla en todos los frentes. Fue cierta la recesión mundial de la pandemia y la peor sequía del último siglo, indicadores que hubieran noqueado a un gobierno ortodoxo en el primer round.
Si Cristina es verdadera, volver tiene la forma de un peronismo institucional, capitalista con justicia social, en alianza con empresarios desarrollistas y sin fundamentalismos de las minorías culturales. Sin negociar las banderas pero sin agitar la División Nacional. Una política de articulación no sólo de procesos horizontales con los verticales, sino también de los extremos culturales.
Esta Posdata es sólo un ejercicio mental para sacar enseñanzas, está por demás claro que es contrafáctica, al estilo Alfonsín: démosle la reelección a Menem, asegurémonos el senador por la minoría para mantener los kioskos provinciales abiertos en tiempos netamente bipartidistas, y que la bomba de la convertibilidad monetaria (el 1 a 1) le explote a él. Opss, puede fallar: le explota al Radical De La Rúa en diciembre de 2001, la consecuencia inevitable de haberle confiscado la propiedad privada a la clase media argentina.
Está claro que Alfonsín era un grande, que Néstor también. Con errores justificables o imperdonables dependiendo los gustos, no cualquiera llega a donde ellos llegaron.
Cristina también, como dijo el mismo Milei. Que la genialidad táctica te permita llegar al gobierno pero no gobernarlo, es un problema. ¿Volverá a cometer el mismo error en las puertas del recambio generacional?-
InfoRico: periodismo sin tiempo

