CIVILIZACION, BARBARIE Y ADMINISTRACION DE JUSTICIA EN LA REPÚBLICA ARGENTINA

CIVILIZACIÓN, BARBARIE Y ADMINISTRACIÓN DE JUSTICIA. De las aventuras adictivas del PRO a los históricos anuncios del abogado penalista que ahora gobierna La Nación. // Por Kevin Morawicki y Luisa Leader: especiales de domingo para el Portal InfoRico.// Publicado originalmente el 15 de diciembre de 2019.

De lo que la gente no debería enterarse es que la división nacional (alias “La Grieta”) es un buen negocio. O que, en todo caso, el negocio está en que esa fractura social se reproduzca incesantemente. Interpelación política de la discordia. Que cambien los nombres y los grupos, pero no el teatro de operaciones ideológico que está comenzando a ser también religioso. 

Una de las mejores plumas de la Historia Argentina (Sarmiento) buceó en la cultura de los gauchos y de los caudillos y los estudió comparativamente. La civilización francesa, inglesa y norteamericana, y la barbarie de la desertificación atrasada de los indios. Con especial astucia dicotomizó el espacio simbólico argentino para siempre. La creación metafórica de «La Grieta» es una versión medio pelo trabajada por un periodista inteligente y talentoso que abandonó su amor por la literatura para refugiarse en la seguridad ontológica del dinero. Lo cual no es un mal plan, si es que a él eso le hace feliz. Jorge Lanata pudo al fin ser una celebrity y de paso negociar con Magneto la concreción de su sueño de intelectual sudaca: comprarse un departamento en Miami.

En el periodo institucional que ha comenzado veremos si Alberto Fernández será la otra pieza funcional de la dinámica de la civilización y de la barbarie. Una suerte de versión progresista del macrismo, en la que algunos militantes de las redes sociales se parecen bastante a los trolls de Marcos Peña, sólo que en la versión populista de ahorrarse el dineral que costaba financiar los laboratorios de investigación en psicología de masas del Pensador Durán Barba. O si, por el contrario y lejos de eso, Fernández apostará verdaderamente a una construcción contrahegemónica. 

Lo contrahegemónico puede significar muchas cosas pero hay algo que no es: no es el polo opuesto de la civilización y/o la barbarie, según los gustos ideológicos y las costumbres religiosas. Las señales que, respecto de la administración de Justicia, está dando el abogado Penalista que hoy preside La Nación son alentadoras. Ver para creer. El remedio político para la orgía de extorsiones y manipulación de la justicia que hizo Propuesta Republicana no consiste en hacer lo mismo pero al revés: encanar sin debido proceso y con show mediático a los que perdieron el poder y les toca el turno de ser oposición. El remedio es institucional y superador de aquello que se denuncia: no es su contrapartida, su polo opuesto. 

El desafío es quebrar del todo la cultura política lúcidamente reconocida por Sarmiento, y lamentablemente cristalizada también por Sarmiento en la precisión de su pluma. Sólo si la madre se arquea de dolor amoroso puede llegar la vida del niño a estas tierras. La Historia parirá un corazón cuando las gentes dejen de pensar tanto en la guita y abandonen la adicción a competir con los demás en el civilizado campeonato de ver quién la tiene más larga. Sólo imaginando algo distinto podrá dejarse atrás un mundo maniqueo, agresivo y crecientemente aburrido. Decía otro abogado, el brasileño Paulo Freire: si luchar por la humanización de los oprimidos es lograr que sean opresores de los que antes los oprimían, para eso me quedo en mi casa.-

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